Modern Warfare 4 el 23 de octubre, también Switch 2
La primera pregunta no es «¿es un Call of Duty?». Es «¿cuándo y en qué?». Infinity Ward y Activision han contestado en abierto: Call of Duty: Modern Warfare 4 llega a todo el mundo el viernes 23 de octubre de 2026 en PlayStation 5, Xbox Series X|S, PC y Nintendo Switch 2. Se acaba la last-gen. Los pedidos digitales ya existen en Xbox, PlayStation 5, Battle.net, Steam y Xbox on PC; los de Switch 2 abrieron más tarde en verano. El pedido digital también desbloquea acceso anticipado a la campaña desde el 16 de octubre — una semana de un jugador antes de que se abra el multijugador.
Esa fecha encaja en un giro mayor. Call of Duty: Modern Warfare 4 es el primer Modern Warfare en más de una década que sale nativo en Nintendo; Digital Legends construye la versión Switch 2 junto a Infinity Ward. Solo current-gen: ni PlayStation 4 ni Xbox One, y Warzone en esas plataformas se apaga con la Season 1. La campaña es una invasión de la península coreana que choca con un Captain Price vengativo; el multi se vende con «Ballistic Authority» y bloom eliminado; el DMZ vuelve como modo extracción completo. Este texto se queda en lo que Activision ha puesto por escrito — fecha, plataformas, forma de campaña y sistemas que de verdad cambian una partida — para decidir si octubre es must-buy o wait-and-see.
Fecha de lanzamiento: 23 de octubre de 2026
Desarrollador: Infinity Ward
Editor: Activision
Género: First-person shooter
Plataformas: PlayStation 5, Xbox Series X|S, PC (Battle.net, Steam, Xbox on PC), Nintendo Switch 2
Sitio oficial: callofduty.com
Frente coreano y Price fuera de órdenes
La campaña de Call of Duty: Modern Warfare 4 reparte la atención a propósito. Juegas al soldado Park, surcoreano cuya patrulla de rutina se convierte en una invasión norcoreana a gran escala — trincheras en casa, luego combates cerrados en Nueva York, persecuciones en París, redadas SAS nocturnas en Mumbai y asaltos urbanos. Infinity Ward apuesta por el detalle militar y cultural de un teatro que la serie no había usado como frente principal. En paralelo, Captain Price ya no es el jefe sancionado de Task Force 141; es un operador vuelto forajido que persigue venganza y un arma capaz de desequilibrar la guerra, arrastrado a alianzas de las que no sale.
Esa estructura doble explica por qué los hilos del reboot importan aquí. El arco de Price corre desde 2019; Park es el coste a ras de suelo de una guerra que el elenco viejo ayudó a encender. Si la campaña sostiene ambos registros — desesperación de escuadra y consecuencias de espionaje — queda abierto. Lo confirmado es variedad de set pieces, no un pasillo de redadas. Si quieres el último capítulo numerado de esta continuidad antes de octubre, Call of Duty: Modern Warfare II sigue siendo el título del catálogo que reconstruyó el gunfeel y la plantilla Task Force que esta secuela ahora tensa.

Fotograma de campaña de Call of Duty: Modern Warfare 4: un soldado surcoreano en la calle, el edificio detrás en llamas — la invasión que Infinity Ward usa como chispa de la guerra.
El bloom se va. Switch 2 entra.
El multijugador se construye alrededor del control, no del espectáculo. Ballistic Authority es el nombre del stack que une trayectoria, movimiento del arma, postura, cámara, audio y visibilidad; el bloom desaparece y el hipfire va adonde apunta el cañón. Trepar, colgarse y saltar se amplían, las rutas verticales forman parte del combate. Doce mapas core con infils propios; Kill Block es una playlist en un centro de entrenamiento que se reconfigura entre rondas con más de 500 layouts. Gunfight, mapas grandes «Big War» con vehículos, accesorios Gunsmith compartidos por clase, Apex Attachments en armas fully ranked y un Prestige bifurcado (reset clásico o loadouts conservados) cierran la lista. El DMZ vuelve como zona de exclusión viva: recupera tech, aguanta clima e IA, extrae o pierde el saco.
La historia de plataformas importa tanto como la playlist. Call of Duty: Modern Warfare 4 no saldrá en last-gen. Nintendo Switch 2 es un build nativo, no un stream. El PC recibe el ajuste de Beenox — upscalers, generación de fotogramas, DLSS 4.5 y ray tracing de reflejos, ambient occlusion, sombras y volumétricos en campaña, multi y DMZ. Los mínimos de PC de agosto son de la beta (Windows 10, CPU de seis núcleos, 12 GB de RAM, SSD), no la ficha de lanzamiento. Un matiz comercial: a diferencia de los Black Ops recientes, este Modern Warfare no está planeado para Game Pass el día uno.

La persecución parisina del brief de campaña — operadores asomados de los coches en una calle con banderas, el set piece entre las trincheras de Corea y la caza off-book de Price.
Para quién es este octubre
Call of Duty: Modern Warfare 4 es para quien aún quiere un gunfight boots-on-ground con fecha cerrada, una campaña que nombra sus mapas y un SKU de Nintendo que de verdad se está construyendo. Encaja peor si vives de lanzamientos Game Pass day-one, si sigues en PS4 o Xbox One, o si el cansancio anual de CoD ya ha votado. Reservas en el mismo párrafo que el hype: octubre tras una beta pública es una ventana de pulido corta; el DMZ de extracción vive o muere en la semana dos; el rendimiento en Switch 2 sigue siendo un objetivo nativo sin probar para esta saga.
Si quieres el predecesor inmediato mientras esperas, Call of Duty: Modern Warfare III es el último capítulo numerado que terminas esta noche — mismo universo, ya parcheado, sin calendario de octubre. Cuando las claves del 23 de octubre estén en marcha, Urazon será un sitio directo para comparar precios de PC. Hasta entonces, los hechos son, para esta franquicia, inusualmente firmes: un viernes, cuatro plataformas, sin last-gen, y una guerra de Corea que por fin tiene reloj.